El SIBO (Small Intestinal Bacterial Overgrowth) es un síndrome caracterizado de un sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado. Se estima que un 25% de la población tiene SIBO. La dieta, entendiendo la dieta como la forma de alimentación y no para perder peso, es de fundamental importancia, ya que a través de la alimentación ingerimos nuevas bacterias y alimentamos a las que ya tenemos.
Tips: La base del SIBO es la fermentación, por lo tanto, la dieta no debe de contener azúcares ni carbohidratos.
Si reducimos la introducción de polisacáridos, oligosacáridos y disacáridos tendremos una mejora veloz de los síntomas.
Las bacterias pertenecen a la flora intestinal y se nutren principalmente de carbohidratos. Una dieta basada en carbohidratos hará que proliferen.
Además, el estrés, la elección de algunos alimentos sobre otros y la disbiosis disminuye la cantidad del ácido gástrico, que además de iniciar la digestión de las proteínas protege el estómago. Una tormenta perfecta para tener problemas intestinales, incluido el SIBO.
Tips: el objetivo de la dieta para el SIBO es la de reparar la capa que recubre las paredes intestinales, reducir la inflamación, y eliminar la proliferación bacteriana.
Dieta Equilibrada te deja los 9 consejos alimentarios para tener bajo control el SIBO:
1.- En primer lugar, vamos a dejar de ingerir aquellos alimentos que atraen a las bacterias: almidones, azúcares (entre ellos la fructosa) y la fibra.
2.- Entre los hidratos de carbono permitidos se encuentran las patatas y el arroz BLANCO, porque son bajos en fibra y poco fermentables. Su contra es que eleva el índice glucémico por ello su consumo se limita a media ración por comida.
3.- Eliminar verduras y legumbres fibrosas como garbanzos, lentejas, soja, guisantes. Las verduras permitidas deben de cocinarse preferiblemente al vapor y en pequeñas cantidades. Entre los permitidos están escarola, zanahorias, calabacines sin piel, pepino, hinojo, calabaza, espárragos y champiñones.
4.- Evitar edulcorantes: manitol, sorbitol, lactulosa, sucralosa y fructosa. Todos los azúcares y añadidos.
5.- Ningún lácteo permitido por su alto contenido en lactosa.
6.- Beber agua (a todos se nos olvida). Mínimo 2 litros que ayudará a eliminar toxinas.
7.- Agua sí, resto de bebidas NO.
8.- Durante esta dieta haremos solo 3 ingestas diarias.
9.- Hacer una dieta personalizada durante al menos 4 semanas. Después ir introduciendo con los consejos de un dietista los alimentos para ver la tolerancia a los mismos.
Te recuerdo que somos dietistas y que estaremos encantados de ayudarte. Además, contamos con un equipo 360° para ayudarte a combatir el estrés, la ansiedad, y a través de los aceites esenciales volver al equilibrio.
Espero vuestros comentarios.
Cristina Serna tu dietista.